Algunos
creen que Jesús vino para mostrarnos cómo vivir una vida recta, y es innegable
que Él es nuestro máximo ejemplo de rectitud. Debemos llegar a ser como Él,
pero esa no es la razón por la que Jesús vino. Él vino a la tierra para poder
morir como el sacrificio substitutivo plenamente suficiente que hace
propiciación por nuestros pecados.
Si Jesús no
hubiera venido para morir, no habría crucifixión ni resurrección. El Nuevo
Testamento nos confronta reiteradamente con este mensaje: Cristo murió por
nosotros. Jesús vino para que usted y yo pudiéramos tener vida eterna mediante
el perdón que Él provee.
Si usted
está buscando perdón con base en sus ruegos, sus promesas y sus actos, usted se
quedará en sus pecados. Sólo si acepta el sacrificio de Cristo, podrá usted
recibir la plenitud del Espíritu vivificante de Dios.
Tomado de: http://encontacto.org/recursos/lecciones-de-principios-de-vida/la-paz-con-dios/jesus-ejemplo-de-vida
No hay comentarios:
Publicar un comentario